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11 abril, 2017

#ConMiCensoNoTeMetas

Grupo de extrema derecha señala que reconocimiento de indígenas en censo nacional promoverá conflictos sociales.

Foto: CHIRAPAQ

Los grupo evangélicos y cristianos promotores de la campaña #ConMisHijosNoTeMetas utilizan el miedo como arma política. Miedo a que tus hijos “escojan” su sexo, miedo a que crean que existan más opciones que ser hombre y mujer, miedo a que crear que ser niño y niña es lo mismo. Apuntan sus acusaciones a una corriente de pensamiento peligrosa llamada “ideología de género” que desequilibraría lo que para ellos es el orden natural de la sociedad.

Pero este no es el único grupo que está utilizando el terror y la desinformación para bloquear el reconocimiento de los derechos de una parte de la sociedad que – a todas luces – está en situación de desventaja frente al resto. En el mes de Marzo, la asociación Lampadia, presidida por el periodista Jaime De Althaus y fundada por el economista Pablo Bustamante Pardo, ha denunciado la existencia de una “ideología anti-minera” promovida por “indigenistas radicales”. Según el artículo la inclusión de la auto-identificación étnica en el próximo censo fragmentaría a la sociedad peruana y favorecería la conflictividad social.

Tanto De Althaus como Bustamante son conocidos por su cerrada defensa de la minería y los grandes proyectos de infraestructura como eje fundamental del desarrollo del país, así como su desdén contra la consulta previa. Ese último incluso, ha prestado servicios remunerados a través de su ONG Wiñaypaq durante la construcción de la central hidroeléctrica de Inambari -en el gobierno de Alan García- a fin de asegurar un clima de opinión favorable al proyecto, según expone una investigación realizada por NoticiasSER.

¿Y cuál sería el fin nefasto que persiguen estos “indigenistas radicales”? Que andinos y amazónicos pasen a ser una mayoría que se reconoce indígena y tenga el poder para frenar a la minería. Aquí se encuentra el meollo del asunto. No en el veto a la minería y el freno al desarrollo que arguye De Althaus y su círculo, sino la capacidad de ejercer el poder. Nuevamente, el orden natural de cosas se alteraría, pues es natural que los indígenas no tengamos poder y que hagan lo que se quiera en nuestro territorio.

La presencia crítica de una población y respaldada por instrumentos de representación y legales es la peor pesadilla para quienes operaban como dueños de todo en nombre de los “intereses nacionales”. Y sí efectivamente, como ellos señalan, las organizaciones indígenas y en especial CHIRAPAQ, hemos venido abogando por la inclusión de la variable étnica en los censos con miras al ejercicio de derechos.

Para nosotros el lograr que el Estado sepa cuántos indígenas habemos, dónde estamos y cuál es nuestra situación es el primer paso para lograr políticas y programas públicos más eficientes y eficaces para que nosotros también podamos salir de la pobreza y alcanzar el desarrollo pero de acuerdo a nuestra propia visión y con respeto por nuestras culturas y derechos como indígenas.

Lo que oculta esta aseveración, es que muchas de las operaciones – mineras, de ingeniería e infraestructura – tienen un alto rendimiento, porque el costo socio ambiental no forma parte de sus costos y no ejecutan los estándares de cuidado e impacto en el medio ambiente que mínimamente deberían cumplir en sus países, en el caso de las industrias extranjeras. Por ejemplo, el artículo señala como negativo el caso de Saramaka en Guyana como un caso negativo de intervención de los pueblos indígenas deteniendo un importante proyecto de inversión y advierte que casos similares se producirían en nuestro país. Pero lo que no señalan es que la Corte Interamericana de Derechos Humanos sancionó los graves impactos sociales y el incumplimiento de estándares internacionales, no porque se les ocurriera a los indígenas detener un proyecto o que quisieran hacerse del dinero.

La desinformación y la incitación al miedo son dos poderosas estrategias del ejercicio del poder y son necesarios precisamente para mantenerlo. Lo saben los grupos religiodos que promueven la campaña #ConMisHijosNoteMetas y lo sabe la derecha extrema. En momentos actuales, cuando desde diferentes espacios se inicia un mayor diálogo y cuestionamiento al orden establecido estos grupos se manifestarán con mayor fuerza y virulencia. Como señaló el escritor y abolicionista estadounidense Frederick Douglass, “el poder no concede nada si no hay demanda. Nunca lo hizo y nunca lo hará”.