Español

English

17 marzo, 2017

Cultivos de papa y quinua en peligro por aparición de plagas tras intensas lluvias

Productos nativos probaron ser los más resistentes frente al clima extremo y las enfermedades.

Foto: Programa Soberanía y Seguridad Alimentaria/CHIRAPAQ

El abastecimiento de alimentos de más 500 familias de los distritos de los distritos de Sahurama y Huambalpa se encuentra en riesgo debido a la aparición de hongos y pulgones que han afectado un extenso número hectáreas de papa y quinua.

Agricultores de la zona señalaron que la papa blanca, la cual cultivan por su gran demanda en el mercado, ha sido la más afectada. Se estima que las pérdidas ocasionarán el alza de los precios de este producto en los mercados de la región Ayacucho.

La inversión a gran escala de un solo cultivo no es una alternativa viable para el pequeño agricultor”, señaló Anice Rimari, miembro de CHIRAPAQ Centro de Culturas Indígenas del Perú. La asociación trabaja desde hace 20 años con las familias de esta zona revalorando las técnicas agrícolas indígenas, así como la recuperación y revaloración de la diversidad de cultivos nativos.

A fines del año pasado, Ayacucho fue declarado en emergencia debido a la crisis hídrica que afectó a 18 regiones del Perú. Ante este aterrador escenario, más de 200 pequeños productores de Saurama y Huambalpa, decidieron apostar por la siembra de papas nativas con el apoyo de CHIRAPAQ y Pan para el Mundo.

Hoy, ante la emergencia climática que vive el Perú, estos productores han visto como cerca de 300 variedades de papas nativas sembradas han resistido a las excesivas lluvias y enfermedades producidas por el incremento de la humedad.

Para Maurino Gutiérrez de la comunidad de Raymina el haber sembrado papas nativas ha asegurado que su esposa e hijos dispongan de un producto nutritivo por los próximos seis meses. “Nosotros sembramos varios cultivos. Así el clima afecta a uno de ello, el otro se salva. Sembrar varios cultivos nos asegura los alimentos”.

Gutiérrez y los demás agricultores de Raymina controlan la presencia de hongos y pulgones con biocidas preparados con insumos como el kión, el rocoto, la penca de la tuna y la cal agrícola, entre otros. Estos fungicidas naturales preservan la fertilidad de suelos, no son tóxicos para los seres humanos, además de ser de bajo costo.

“La ampliación del alcance del seguro agrario y la creación de programas de adaptación y mitigación frente al cambio climático son indispensable para la sobrevivencia no solo de las familias de Ayacucho, sino del agro en el Perú”, concluyó Rimari.