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3 abril, 2017

“La Paisana Jacinta” retorna por partida doble a través de la televisión y el cine

Medios de comunicación hacen oídos sordos a condena de la ONU contra personaje racista.

Foto: Alejandro Wong / CHIRAPAQ

Luego de la condena internacional del programa de la Paisana Jacinta, por parte del Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial de las Naciones Unidas, conocido como CERD, y su retiro de la programación de Latina, la “Paisana Jacinta” se ha mantenido vigente y presente a lo largo de estos años.

De una u otra forma, diferentes espacios televisivos, radiales, personajes y público en general, se han encargado de mantenerla vigente. Imitaciones, apariciones, pero sobre todo, sus frases y expresiones -incorporadas dentro del habla y comportamiento de la gente- no han hecho más que darle un reposo al personaje de Jorge Benavides para retornar con el mismo uso estereotipado de la mujer indígena como objeto de burla y escarnio.

Asimismo, en diferentes canales, con horarios intempestivos y por períodos irregulares, se ha venido emitiendo anteriores temporadas del programa, que no han merecido la atención y condena de las organizaciones indígenas ni de otro tipo. Esto no por falta de interés, sino porque no se trata de una persecución, ni la vida de las organizaciones gira en torno a este problema.

El problema, es el racismo y su arraigo en nuestra sociedad. No se trata tampoco de señalar quienes son los buenos y quienes los malos, porque por igual este problema al afectar a nuestra sociedad nos afecta a todas y todos.

Sin embargo es preciso señalar a propósito de este problema, un mal frecuente en nuestra sociedad: dejar pasar el tiempo para que todo vuelva a ser igual. Sucede en la política, con políticos cíclicos y todo terreno; y con los desastres naturales, cuando una vez pasada la emergencia, todo vuelve a ser lo mismo para volver a repetir el mismo escenario de decepción, desesperanza y resignación cíclicamente.

Reiteramos lo que hemos venido sosteniendo a lo largo de estos años. El problema no es la “Paisana Jacinta”, sino las condicionantes sociales que la hacen posible, la mantienen y reproducen, siendo este personaje su producto más elaborado hasta el momento.

Si trazáramos un paralelismo entre la “Paisana Jacinta” y el “Negro Mama” (el otro personaje de Jorge Benavides) ¿qué los diferencia? ¿Por qué el “Negro Mama” fue sancionado y retirado por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones? En ambos casos el CERD intervino, y las organizaciones sociales también, sin embargo, en el caso del “Negro Mama” el uso recurrente de frases por parte del personaje que evidenciaban la escasez mental de los afroperuanos (“seré negrito pero tengo mi cerebrito”) y su constante participación en actos delictivos (directa o indirectamente) eran extremadamente evidentes de su naturaleza racista.

En el caso de la “Paisana Jacinta”, no se recurre a estos refuerzos, sino a otros complejos, pues apela a un “sentido común” es decir a un estereotipo extendido con respecto a las mujeres indígenas. Para el imaginario social ellas son sucias, procaces, sin control de sus instintos primarios y maleducadas. Y qué decir de los pueblos indígenas, percibidos como atrasados e incapaces de entender el desarrollo. De ahí su arraigo a nivel general en nuestra sociedad.

Si retirar el programa de la “Paisana Jacinta” solucionara el problema del racismo y la discriminación, todos nuestros esfuerzos, día y noche tendrían como fin ese objetivo. Pero no es este el caso, porque –como ya ha sucedido- generaría polarización, criminalización, víctimización, y la sospecha de que queremos desestabilizar el sistema democrático comenzando por violentar la libertad de expresión,

Las recientes apariciones de la “Paisana Jacinta” en diferentes segmentos de programas de entretenimiento la muestran en uso del mismo comportamiento estereotipado y procaz que ha sido motivo de condena. Es decir, va a ser más de lo mismo. Y por partida doble, pues el personaje formará parte del programa “El WhatsApp de JB”, que nuevamente se emitirá por Latina en horario estelar de los sábados. Asimismo, se anunció que la “Paisana Jacinta” estrenará película en noviembre de este año.

De esta manera, la “Paisana Jacinta” continuará reproduciéndose en nuestro imaginario nacional, de la mano del creciente mercado de las comedias de costumbres en nuestro medio. No resulta raro que en un país que requiere construirse como sociedad, la comedia tenga tanto éxito, pues exhibe en clave de humor a nuestra vida cotidiana, aunque en este caso, para mostrar más de lo mismo.

Frente a ello, hemos planteado la necesidad del diálogo y el debate, el intercambio de ideas y el respeto a las discrepancias, es decir, del ejercicio de la ciudadanía. Pero ¿quiénes son los ciudadanos? Entendemos que personas con derechos, reconocidas en ese ejercicio y con ella, plenamente facultadas de expresarse y generar cambios. Dentro de la lógica del racismo y la discriminación, dejaríamos fuera de esta descripción a los pueblos indígenas. De ahí que se nos acuse de resentidos, de tener poco sentido del “humor” o que ejecutamos un plan orquestados por sabe quién o con qué oscuras intenciones.

Es en ejercicio de esa ciudadanía que siempre nos manifestaremos en contra de este tipo de programas y de las condicionantes sociales y económicas que la motiva, pues para nosotras el tiempo no es olvido, ni su transcurrir es pretexto para volver a lo mismo.