Español

English

30 mayo, 2018

La papa nativa contra el cambio climático

Productores indígenas quechuas de Vilcashuamán (Ayacucho) recuperan 350 variedades de papa nativa para adaptarse a las alteraciones del clima.

Un aporte trascendental de los pueblos indígenas del Perú a la lucha contra la desnutrición son las más de 3 500 variedades de papas nativas, que se cultivan en zonas alto-andinas por encima de los 3 mil metros de altitud, en lugares donde ningún otro cultivo prospera.

En la actualidad, las comunidades indígenas andinas se encuentran en situación de vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático. Las alteraciones extremas en los ciclos anuales del clima ocasionan el deterioro de las tierras agrícolas, la pérdida de cosechas y la baja producción de alimentos.

En la provincia de Vilcas Huamán (Ayacucho) el régimen de lluvias ha cambiado drásticamente, las heladas son más intensas y las granizadas fuertes se han hecho impredecibles. Estas condiciones ponen en riesgo la seguridad alimentaria de las familias indígenas, una situación que afecta sobre todo a las niñas y los niños.

Para hacer frente al cambio climático, 283 productores quechuas de Vilcas Huamán se encuentran recuperando y conservando las semillas de más de 300 variedades de papa nativa, como estrategia de sostenibilidad basada en los conocimientos y las prácticas ancestrales, manteniendo el equilibrio entre la naturaleza y el ser humano.

Estas variedades de papa nativas son consideradas alimentos del futuro, por ser resistentes a los climas extremos, las plagas y las enfermedades, además de tener un alto valor nutritivo con alto nivel de energía, vitaminas, minerales, antioxidantes y fibras, libres de grasas.

CHIRAPAQ, Centro de Culturas Indígenas del Perú, acompaña esta iniciativa junto a los productores organizados en la Asociación de Productores Agroecológicos de Vilcashuamán, Saurama y Huambalpa (APAVISAH), con el apoyo de Pan para el Mundo.