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6 febrero, 2017

Pequeños artistas con identidad propia

Niños ayacuchanos participan este verano en talleres de dibujo y pintura.

Foto: Verónica Vargas / CHIRAPAQ

Frente a la curva de un camino transitado, en un cerro del barrio Guamán Poma de Ayala en Ayacucho, un grupo de niños y niñas se agolpan en el local comunal y -con carboncillo en mano- proceden a dibujar en las paredes del pequeño espacio.

Lo que normalmente horrorizaría a muchos padres, es incentivado por los facilitadores de la clase, un grupo de jóvenes artistas egresados de la Facultad de Arte de la PUCP, que guían a estos pequeños en la exploración de diferentes técnicas del dibujo y la pintura.

“Queremos que los niños se familiaricen con los materiales y las texturas, que les pierdan el miedo y puedan despertar su creatividad”, nos explica Intiñan Ontiveros, uno de los jóvenes maestros del grupo.

Detrás de este aprendizaje subyace otro propósito menos evidente. El reconectar a estos pequeños de raíces andinas con el arte cultivado por sus ancestros. Los dibujos que plasman los niños se inspiran en iconografías propias de la cultura Inca, que representan camélidos, aves y plantas nativas.

Desde los años 90’ la asociación CHIRAPAQ promueve talleres de arte en los barrios. En medio del conflicto armado interno, estos fueron un medio curativo para sanar las heridas de los niños huérfanos y desplazados quienes, reconectándose con el arte popular de sus pueblos, encontraron a la vez su propia voz.

Son estas formas de expresión del arte indígena las que los niños replican en papel y luego trazan en la pared, con una concentración admirable. Para muchos inclusive, el anuncio del recreo es una oportunidad más para corregir y perfeccionar sus dibujos.

Miriam, de trece años, sienta a su hermana pequeña en sus rodillas y juntas toman el carboncillo. Terminado el trabajo nos lleva a explorar el salón de clases, los materiales que usan y nos muestra el trabajo de sus compañeros. Su efervescente sonrisa es prueba de lo que esta clase significa para ella.

A fines de Febrero, Miriam y sus compañeros presentarán sus obras antes sus padres y toda la comunidad en una exposición que prepararan con anticipación y entusiasmo.

CHIRAPAQ agradece a la Fundación Ford por su importante apoyo para la realización de este taller y a nuestros jóvenes voluntarios por su valioso tiempo y esfuerzo.