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18 mayo, 2022

Racista con derecho

Las palabras proferidas por reconocido abogado ponen de manifiesto incomprensión de la diversidad en las aulas universitarias

…A mí no me venga con, ay yo solamente hablo quechua ¡para que mierda sirve ese dialecto! Francés, alemán e italiano son las lenguas de la ciencia y la cultura…

Con estas expresiones, el catedrático de la UNMSM y fundador de la UNPRG puso de manifiesto que se puede tener altas distinciones académicas, reconocimientos institucionales de diversa índole, con múltiples publicaciones en su haber y ser al mismo tiempo un furibundo racista, pues dentro de una ideología racista, el estudio y la preparación académica no acerca, sino que distancia y establece rangos y diferencias con el entorno social.

A raíz de la difusión de las expresiones proferidas por Silva Vallejo, de manera virtual durante una clase/presentación, han surgido otras que le acusan de clasista y misógino, todo lo cual configuraría una personalidad altamente discriminatoria y violenta, a partir de la cual ha venido ejerciendo la abogacía y la docencia universitaria ¿cómo esto se habrá expresado a lo largo de su carrera?

Teniendo en consideración que mucho del derecho tiene un componente interpretativo, la subjetividad de los operadores de justicia juega un papel trascendental, de ahí que, desde hace muchas décadas atrás, las organizaciones indígenas y afrodescendientes viniéramos incidiendo para que los involucrados en la profesión del derecho reciban capacitación y formación académica en la problemática del racismo, pues todas las denuncias interpuestas eran interpretadas por los operadores de justicia como “percepciones subjetivas” del hecho denunciado.

A esto hay que agregar el enfoque y la perspectiva intercultural, siendo ya una política de Estado ésta debiera verificarse en cuanto su desarrollo y aplicación en los programas académicos y de actualización o exigencia de capacitación a los catedráticos, pues es en las aulas universitarias en donde se establecen los rangos y jerarquías de conocimiento estableciéndose, que es válido y científico y qué no lo es.

Las expresiones de Silva Vallejo con respecto al quechua, identificándolo despectivamente, y con manifiesto disgusto señalándolo como dialecto, no hace más que fortalecer la intuición con respecto a la aplicación del derecho a traductores indígenas en las regiones que ya están establecidas que deben tenerlos: no existe la voluntad de hacerlo, no por falta de recursos, sino por considerarlo una tara para el sistema de justicia, tal como lo demuestra las diversas investigaciones sobre los fondos y presupuestos públicos empleados en traductores para idiomas extranjeros.

Como se ha señalado en múltiples oportunidades, el aprendizaje de ser diversos es un proceso reciente en nuestro país y el caso de Silva Vallejo no es aislado ni único. Ya durante la pandemia se presentaron varios casos de catedráticos y profesores que expresaban iguales o similares actitudes racistas contra alumnos o contra las culturas indígenas. Si la interculturalidad es una política de Estado ¿qué hacer con casos como el de Silva Vallejo?

En principio ser sometido a un consejo de ética, pues el ejercicio de una profesión debería estar exenta de todo sesgo ideológico como el racismo ¿qué tipo de justicia, asesoría o aplicación de la Constitución y las normativas internacionales se puede hacer desde una mentalidad excluyente y violenta?

Una vez más desde el Estado este campo viene quedando vacío, a lo cual cabe agregar lo que vienen haciendo por la diversidad lingüística, plataformas virtuales como Google Translate, que incorporó recientemente idiomas como el Quechua, Aymara entre otros, señalando que el Aymara es hablado por dos millones de personas en Perú, Bolivia y Chile, y en el caso del quechua, por 10 millones de personas en Perú, Bolivia, Ecuador y otros países. ¿A qué justicia, servicios médicos, educativos y servicios públicos en general acceden esta población dentro de un contexto racista?

En 2016, el Colegio de Abogados de Lima, le rindió homenaje a Silva Vallejo por su “trascendental” aporte al campo del derecho, a su turno, uno de los decanos expresó que “No nos podríamos perdonar sino se le rendía un homenaje que se merece porque hay una frase en la biblia que dice “POR SUS OBRAS LOS CONOCEREIS” y nosotros lo conocemos y le agradecemos eternamente”…y ciertamente que por sus obras y sus palabras se le está conociendo a personajes de este tipo en cuyas manos y mentalidades recae el destino de muchas personas.

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