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Violencia frena el desarrollo económico de las mujeres indígenas

Políticas asistencialistas contribuyen a su empobrecimiento económico, señalan en evento de la ONU.

Foto: ONU Mujeres

“Debemos reconocer las capacidades de las mujeres indígenas y potenciarlas en el diseño de políticas públicas”, afirmó en Panamá Tarcila Rivera Zea, miembro del Foro Permanente de Asuntos Indígenas de la ONU. La activista indígena realizó estas declaraciones ante ministras de América Latina que participan en una consulta regional, organizada por ONU Mujeres.

Esta cita internacional es la antesala del 61° periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW61), a celebrarse en Nueva York del 13 al 24 de marzo de 2017, y que examinará como tema prioritario el empoderamiento económico de las mujeres en el cambiante mundo del trabajo.

De acuerdo a Rivera Zea, los conflictos armados, la extensión de las industrias extractivas en territorios indígenas, y las transformaciones en los sistemas económicos – que aceleran la migración y el desplazamiento desde el campo a la ciudad – son algunas de las formas de violencia que experimentan las mujeres indígenas en el mundo.

Pese a vivir en este estado de vulnerabilidad constante, los países de América Latina han sido incapaces de recopilar datos sobre cuántas mujeres indígenas hay, dónde están y cuál es su situación. Esta falta de información impide el desarrollo de estrategias para mejorar las condiciones sociales y económicas de las mujeres indígenas. “Nuestra invisibilidad estadística refleja el colonialismo, racismo y sexismo de nuestros países”, manifestó.

En cuanto al ámbito laboral Rivera Zea recordó que las mujeres, y en especial las niñas indígenas, forman parte de una enorme fuerza laboral cuyo trabajo no es reconocido ni remunerado y que abarca desde el quehacer del hogar hasta las labores en el campo. “Sin embargo, las mujeres indígenas evidencian poco acceso a trabajo decente, con protección social e ingresos monetarios, justos y equitativos”, explicó.

La también presidenta de CHIRAPAQ y del Foro Internacional de Mujeres Indígenas (FIMI), calificó a las actuales políticas públicas dirigidas a mujeres indígenas como “débiles, insuficientes y asistencialistas” y señaló que “no contribuyen al empoderamiento de las mujeres como agentes de cambio y sujetos de derechos”.